Mi experiencia a través de 21 días de meditación.
Soy de la Ciudad de México, y vivo en León, Gto desde 1987.
Soy sincero, no creí que pudiera terminar con éxito esta experiencia. Fui descubriendo día a día, con nuestro grupo, lo que significa poner en práctica una serie de principios que sonaban en mi mente como dudosos o imposibles de alcanzar.
Estoy agradecido con mi hijo Javier por haberme invitado a este desafío que me ayuda cada día a transformar mi vida. También, con todos Ustedes que forman parte de mi familia y fueron un estímulo presente, para no caer y seguir adelante.
Con cada uno de los ejercicios encontré un aprendizaje. Tarea difícil. Escribir y tomar el tiempo para hacerlo, sobre todo invitar a más personas.
-Lo hice.
Hoy reconozco y veo toda la abundancia que me rodea y que puedo hacer, atraer y crear lo que yo decida a partir de una fuente infinita de abundancia. No me daba cuenta. No quería ver. Muchas veces con esos pensamientos negativos, buscando excusas, viviendo en el pesimismo, en ser víctima de mis propios pensamientos, culpando a las situaciones y a los demás.
Pero algo mi hizo cambiar. Poco, a poco, me di cuenta de que la unidad somos todos. Mi vida se crea a partir de mi y que todos formamos parte de una conexión universal. Cada acción provoca una reacción hacia cada uno y por ello me hice consciente de que debo vigilar mis pensamientos y que son energía que provoca reacciones junto con mis acciones.
Meditar para tranquilizar mis angustias, y conocer el ser que llevo dentro. Que forma parte de todo.
Hoy no es el final de 21 días, es el comienzo de una práctica en la abundancia ilimitada, cada día de hoy en adelante practicaré mi felicidad, el bienestar, el amor incondicional, buscaré mi paz interior y sobre todo entendí que lo que necesito no está afuera de mi.
-Todo se encuentra en mi ser, en So Ham: yo soy.
Namasté